Pan fácil sin amasado

¡Hola de nuevo! ¡Por fin vuelvo a tener tiempo! Estas últimas semanas han sido bastante intensas en la oficina y no he querido además cargarme con el blog, por eso mi ausencia. Como ya os conté hace poco, he decidido bajar de revoluciones y por el momento está funcionando,estoy mucho más tranquila y menos agobiada, me tomo tiempo para hacer lo que me gusta y disfrutarlo. También he tomado un poco de distancia con la redes sociales , y no tener que contar likes, ¡es un alivio! Aunque se me ha ocurrido una idea para inspirarnos mutuamente en IG, pero os la cuento por allí. Pero no os penséis que he estado quieta, que va! He cocinado a diario y ¡¡he preparado mi primer pan!! Bueno, el segundo, ahora os cuento…

Desde que vi Cooked, he empezado una pequeña revolución en casa. Estamos intentando comprar lo más que podemos en el mercado y no en el supermercado, cocinar a diario, comprar productos biológicos, en especial los de origen animal y evitar los productos ya preparados en cuyas etiquetas aparecen ingredientes que nadie tendría en su despensa. No está siendo muy difícil, en casa  ya entraban pocas cosas preparadas. Pero sí caro. Aunque en Alemania todo el tema de la agricultura orgánica está a la orden del día, hay una diferencia económica entre comprar “Bio” o no. Especialmente en los productos animales. Ya de por sí aquí la carne es cara, pues la “bio”, más. Pero estoy convencida de que el esfuerzo merece la pena.

pan facil sin amasado

Otro de los cambios es el pan, me he propuesto que el pan que comamos sea el pan que nosotros hagamos. Alemania se jacta de ser el país con más variedad de panes de Europa, si no del mundo. Pero todos esos panes no le hacen sombra a una buena hogaza de pan pan, crujiente, y que no dura eternamente… Así que hace un par de semanas me puse a ello. Siguiendo el consejo de Maite de Parafernalia, me hice con una copia el libro Pan Casero de Iban Yarza, y no puedo estar más contenta. Te lo explica todo genial, para que entiendas bien todas las transformaciones que van sucediendo. Tiene fotos del paso a paso, lo que te sirve para guiarte, sobretodo en el tema de la humedad de la masa. Si estáis pensando en uniros al club de los panaderos caseros, es vuestro libro.

Bueno, pues el primer intento terminó en catástrofe, no podía ser de otra manera juntándome a mí con un horno, estaba cantado. El pan que intenté hacer es el mismo del que hoy os doy la receta. Mi intención era haberlo preparado entre el sábado y el domingo, pues la masa necesita estar un día reposando en el frigorífico. Pero al final terminó siendo domingo y lunes. El lunes se supone que iba a llegar a casa a una hora decente e iba a tener tiempo de fermentar una segunda vez el pan, hornearlo y tenerlo listo para la cena, tururú. Llegué a casa a las 10 de la noche de la oficina. Pero no podía dejar la masa más tiempo en el frigo, si no se echaría a perder, así que aún con la paliza que llevaba encima y casi sin tenerme en pie, saqué la masa del frigo, la dejé fermentar y a las 12:30 de la noche me dispuse a hornearla, aquí viene cuando la matan. Para que el pan se cueza bien hay que crear humedad en el horno, en el libro te recomiendan poner una bandeja llena de piedras a precalentar con el horno y luego echar un vaso de agua. Aquí, cualquier persona normal hubiese ido a un parque y hubiese cogido una piedritas, pues yo no. Yo las compré en una tienda de decoración. Y no me di cuenta de que las dichosas piedras ¡¡¡estaban barnizadas!!! Y al meterlas en el horno con el calor se formó una humareda que parecía un incendio. Y tal cual lo entendió el detector de humos que por obligación tienen que tener todas las casas en Alemania, y se activó. No sé si alguna vez os ha pasado, pero el cacharrito ¡pita que no veas! Me bloqueé, y no sabía qué hacer, hasta que José me dijo que tenía que salir al rellano a explicárselo a los vecinos. Ahí mi cerebro reaccionó y dijo, o apagas esto, o te toca salir en pijama de estrellitas a contarles a tus vecinos alemanes, en tu perfecto alemán, que has sido tan imbécil de meter unas piedras barnizadas en el horno a las 12:30 de la noche de un lunes. Así que me subí a una escalera con la intención de arrancar el detector del techo, no hizo falta, tiene un botoncito que lo apaga al instante, uffff.

pan facil sin masado

Tuvimos las ventanas abiertas más de media hora hasta que logramos despejar la casa de humo. Aún así, hornee el pan por practicar, no nos lo íbamos a poder comer por el humo tóxico de las piedras. Quedó perfecto y me dolió mucho tener que tirarlo, pero aquello era tóxico.

Pero como no me doy fácil por vencida, la semana siguiente volví a la carga, ahora sí sábado y domingo y hornee a este pequeñín. Hacer pan en casa da mucha alegría , en especial este que era para llevarlo a casa de María, que nos había preparado una súper comida a nuestra pequeña familia alemana. Os lo recomiendo, además este pan es el más fácil, no hay ni que amasarlo ni que formarlo, se hace prácticamente sólo.  Si no habéis preparado pan nunca, empezad por éste.

¿Os animáis? Espero que sí, porque de verdad que hacer pan  y es un proceso mágico que te sube la moral.  Y si lo preparáis ¡me encantaría saber que os ha parecido!.

Marta

pan facil sin masado

Receta de pan fácil sin amasado

Ingredientes:

  • 475g de harina panificable ( 10-11% de proteínas)
  • 25g de harina integral
  • 330g de agua
  • 10g de sal
  • 5g de levadura fresca o 1,5 de levadura seca

Preparación:

Disuelve la levadura en el agua tibia ( a unos 25ºC). Mezcla enérgicamente todos los ingredientes con la mano en un bol grande. Es una buena idea sólo utilizar una mano y dejar la otra limpia por si tienes que hacer alguna otra cosa. La masa tiene que estar pegajosa, si no lo está, añádele un pelín más de agua. Deja que repose 5 minutos en el bol. Luego dóblala una vez, es decir, coge la masa con la mano como si fuera una pala, estírala con cuidado y dóblala sobre sí misma.

Tapa bien el bol, bien con su tapa si la tiene o con un papel film. Mete la masa en el frigorífico durante un día. Al día siguiente la masa habrá ganado algo de volumen. Si por algún casual no ha subido nada, sácala del frigo y déjala fuera durante una hora. Enharina tu superficie de trabajo. Con cuidado da la vuelta a la masa sobre la mesa enharinada y forma con delicadeza un rectángulo.  Divide la masa en dos trozos por el lado largo.

Con cuidado, coloca las masas , bastante separadas entre sí, sobre tu bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Retuerce las barras hasta formar un pan de forma helicoidal. Ten cuidado de no estirar mucho la masa. Déjalas fermentar durante un par de horas.

Precalienta el horno a 250ºC, colocando una fuente o bandeja metálica en el fondo. Cuando el horno esté bien caliente, mete tus barras y crea un golpe de vapor vertiendo un vaso de agua en la bandeja que colocaste en el fondo.No pongas la bandeja con el pan muy arriba o las resistencias del horno tostarán el pan demasiado pronto. Si tu horno te lo permite, te recomiendo que los 10 primeros minutos el calor venga sólo de la parte inferior del horno y luego ya por arriba y por abajo. Después de 10 minutos, baja la temperatura a 220ºC ,retira la bandeja metálica y continua la cocción durante 25 minutos más. Si quieres que tu corteza sea súper crujiente y que el pan se conserve crujiente durante más tiempo, deja reposar el pan en el horno apagado con la puerta entreabierta durante 20 minutos.

Saca el pan y colócalo sobre una rejilla para hasta que se enfríe por completo.

Bon appetit!